atmósfera, Calcetín Rayado, Cortometrajes

Cortometraje: Naturaleza muerta

Segunda adaptación audiovisual del año de Miguel Molina (La Escalera). Relato original de Calcetín Rayado:

 

Anuncios
atmósfera, Favoritos, Palabra obligada

Vota tu relato favorito de Diciembre

Al jurado de Palabra Obligada le ha pasado factura los turrones y polvorones esta Navidad, pero… ¡ya están aquí!, los cuatro mejores relatos del mes de diciembre protagonizados por la palabra “atmósfera”:

Buen estudiante (Daniel de Castro) << ¡Favorito!
El salto (Blanca Miller)
Lacónico vals eterno (Aida)
Naturaleza muerta (Calcetín Rayado)

Ahora os toca elegir a vosotros el favorito. La encuesta se cerrará el próximo jueves día 15 de enero.

¡Mucha suerte a los elegidos y muchas gracias al resto de participantes por seguir colaborando con nosotros!

Os recordamos que los autores finalistas no deberán compartir la encuesta o la página en redes sociales ni pedir votos expresamente, por respeto al resto de finalistas.

atmósfera, ICMarja

Imposibilidad empírica

–Cariño, sal al balcón.
–¿Para?
–Para ver la Luna.
–¿Ahora?
–Va, no te hagas de rogar.
Imaginó que ahora estaría levantándose y acercándose a la cristalera. Hablando por teléfono le parecería una tontería salir al balcón, pero al menos se asomaría.
–Ya.
–Mira, está llena y blanca. Un espejo perfecto.
–En realidad…
–Espera, deja. El otro día discutimos sobre enviar un beso por vía telefónica porque dices que, aunque transmite bien el sonido, el hilo no es un conductor romántico ideal.
–Hombre, pues no.
–Pues he pensado que podría mandártelo reflejado en la Luna. Si beso con bastante fuerza, podría llegar allí, rebotar, y llegar a ti íntegro. Supongamos que la Luna es un buen reflector romántico…
–Puede. Pero a ver. ¿Has tenido en cuenta que igual se te quema en la reentrada a la atmósfera?
«¡Ay, no atino!» –pensó, suspirando– «¡Qué mal trata el romanticismo este mundo de ingenieros…!»

ICMarja

atmósfera, Home_r

La luz hurtada

La acidez del cielo mató al rey. Cumbres de granito arisco guardan el abrupto valle secreto, sepultado bajo un manto de perennes nubes coléricas. La irrespirable e inhóspita atmósfera cubre el bosque muerto que bebía los vientos por el lago que yace a sus pies. La lluvia lleva la muerte consigo. Los huesos siembran la tierra. La desesperanzada roca asila las últimas voluntades de la superficie caída. Subterráneas, nuevas castas erigen imperios. Quizá ellas canten loas por la cosmogonía muerta. Un llanto por una civilización de mamíferos casquivanos.

Home_r

atmósfera, Daniel de Castro

Buen estudiante

— ¿Qué tal el examen?
— Una mierda. Lo tenía todo preparado, ¿sabes? Ayer grabé todo el tema en mi iPod y lo preparé para que sonara en cuanto le diera al play. Esta mañana, lo guardo en el bolsillo de la sudadera, paso el auricular por un agujero interior y lo saco por la manga para que el profesor no vea el cable. Era perfecto, joder.
— ¿Y qué ha pasado?
— Cuando le doy al play, empieza a sonar una canción. He pasado todo el puto examen pasando canciones como un loco y no lo he encontrado. Cuando se entere mi madre del suspenso, me mata.

En el gimnasio, Marta se olvida de todos sus problemas. Se monta en la bicicleta estática, se coloca los auriculares del iPod en los oídos, le da a reproducir y…
¿Ésa es la voz de su hijo?
«Las diferentes capas de la atmósfera son…»

Daniel de Castro

atmósfera, Miguel Antúnez López

La danza de la lluvia

Hombres, mujeres y niños, todos con el torso desnudo y llamativos adornos, salieron al patio central. Al ritmo de un monótono tambor, comenzó la danza con el objetivo de convocar a los dioses para que hicieran llegar la lluvia benefactora, sin la cual no había cosechas y el hambre llegaba como una niebla que lo envuelve todo.

Se adivinaban ya los colores del ocaso del sexcentésimo séptimo día seguido sin que una sola gota se precipitase desde la atmósfera. La danza se hizo mucho más viva, hasta alcanzar un compás casi frenético.

Los meteorólogos decían que durante la primera semana del nuevo año que entraba en unos días, 2056 ya, las probabilidades de que lloviese en Madrid aumentaban. Ojalá. Pero nunca estaba de más bailar un poco.

Miguel Antúnez López

atmósfera, Osezno

Por la mañana

Hoy cuando me he levantado he mirado hacía al cielo, emborronado. Mi cabeza iba a la par como si hubiera alguna conexión entre los dos. Mecido por ese pensamiento he observado que tanto mi mente como este estábamos bajo el yugo de una atmósfera etérea, envolvente e invisible. ¿Cómo escapar de esa sensación? ¿Cuál es la lanzadera que me haría traspasarla hasta ir más allá hasta la calma infinita en la que reposa el vacío absoluto? Entonces tú has aparecido por mi espalda y me has abrazado. El cielo se ha roto dejando pasar un rayo de sol como si no hubiera atmósfera capaz de resistir esa luz y he notado tu calor.

Osezno