Resaca

A veces se aleja como enfadado y se oscurece en lo profundo, como un niño caprichoso que vuelve cuando él quiere. Pero, a pesar de todo, desde mi infancia lo añoro y, a escondidas, lo exhumo y lo recupero otra vez. Y mientras el ansia de compartir su mismo aire me asfixia, mi piel recuerda su roce con afanes de intimidad. Resisto su marea encendida para revivir ahogándome de nuevo en él, y codicio su sal que pule mi piel y sana mis heridas. Porque es pasión dormida que se acerca y retrocede, como vacilando en su acometida.
El mar, quemadura tierna, punzada de sal. Salvaje o apacible, siempre solemne. Inapelable.

Chus Rodríguez

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Chus Rodríguez, mar. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Resaca

  1. Pingback: Vota tu relato favorito de abril | Palabra Obligada

¿Qué te ha parecido?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s