Picor en cero

Eran las 46:37. En el pabellón carcelario orbital Encélado reinaba una grata ingravidez silenciosa.
Winona esperaba, sujeta al cable de seguridad, mirando la escotilla. Suspiró, empañando así su casco por un segundo. Alexei se retrasaba.

Pasados diez minutos, la escotilla se abrió. El cuerpecillo desgarbado de su compañero cruzó el umbral, arrastrando tras de sí a los reos.

– Ya era hora, macho. -Le espetó Winona -Eh, ¿qué pasa con este? Se retuerce como un gusano en un anzuelo.
– No lo sé. Es mudo y está medio loco. Me ha costado horrores meterle en uno de estos condenados monos de trabajo sintéticos.

Cuando llegaron a la sección de trabajos forzados e instruyeron a los reos en sus nuevas ocupaciones, vieron que el sujeto AT-00349 estaba cubierto de ampollas. Pensaron que se trataba de una nueva mutación, aislaron el módulo y se quedaron un año en cuarentena. A nadie se le ocurrió mirar su historial, donde ponía claramente que era alérgico al poliéster.

Kualdam

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Kualdam, monos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Picor en cero

  1. Pingback: Vota tu relato favorito de Enero | Palabra Obligada

¿Qué te ha parecido?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s