El líder

Estaba a punto de culminar otra fase de la evolución y lo presentía. Intentaba imponerse a aquella desorganizada pandilla de monos agresivos, que a duras penas conseguían mantener el fuego. Pero él, aunque algo rudo, sabía que era un individuo especial, llevaba al cuello un guijarro tallado y pintado en ocre, y se sentía fuerte.
Una idea le rondaba hacía tiempo su inquieta cabeza, pero no se decidía a salir, no sabía cómo hacerlo… Entonces rozó unos instantes su amuleto con los dedos y –prodigiosamente– entre su cerebro y su garganta se produjo una conexión especial. Seguramente fue entonces cuando decidió dejar de gruñir, se esforzó en articular sonidos más acabados y –balbuceando– intentó nombrar de una manera primaria lo que tenía ante sus ojos. Al poco, advirtió sorprendido que ella le entendía y la tribu le imitaba. A partir de entonces algo extraordinario empezó a fraguarse.

Chus Rodríguez

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5 respuestas a El líder

  1. Malu dijo:

    Muy bueno, eres una crack!!!
    Besos.
    Malu.

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