Terrorista

La acumulación de escándalos políticos y económicos parecía haber colocado al país cerca del umbral de lo soportable para una sociedad. Pero nada pasaba. La corrupción, tanto de corruptores como de corruptos, campaba a sus anchas sin respuesta.

Cuando concedieron el tercer grado a aquel político que había estado tan sólo unas semanas en la cárcel mis prioridades cambiaron. El fin de una epidemia así sólo se puede conseguir si se ataja la enfermedad de raíz. De pensar que no tenía futuro y que mi vida ya no valía pasé a encontrar sentido a mi existencia.

Cuando lo maté vi claro que había que repetirlo. Por suerte tenía muchos posibles objetivos.

Terrorista. Así me llaman en las noticias. Esfuerzos en vano para aplacar a las masas. Nada pueden ya hacer contra la ola de los que han comenzado a imitarme. Esto es sólo el comienzo.

Miguel Antúnez López

Anuncios
Esta entrada fue publicada en cárcel, Miguel Antúnez López. Guarda el enlace permanente.

¿Qué te ha parecido?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s